Masticación  
   

Al hablar de masticación se podrá pensar que es un tema sin mucho que decir, y que posiblemente carecerá de importancia, que ya todo está dicho y que no hay nada nuevo. Pero la verdad es que masticar es una necesidad que cada persona debe aprender y que lamentablemente se ha estado perdiendo. En esta ocasión dedicaré el artículo a una de las actividades de nuestra boca que quizás sea la más importante junto con la deglución.

Primeramente definiré la masticación como la suma de los ciclos masticatorios necesarios para reducir la comida a un tamaño y forma adecuados que posibiliten, a través de degluciones sucesivas, consumirlo completamente. (W.A Simoes)


Quiere decir que no es igual la cantidad de ciclos masticatorios que se requieren para los diferentes tipos de alimento, de manera que los duros y fibroso requerirán de mayor masticación que los blandos.
Para masticar un trozo de alimento duro y fibroso se requiere un mayor trabajo, mismo que se traducirá a un estímulo necesario para el correcto crecimiento de los huesos de la cara, boca y cráneo. Razón por la que siempre he sugerido el implementar desde edades muy tempranas la alimentación fibrosa.


Un dato que resulta muy interesante es el hecho que la masticación debe ser bilateral y alternada, para poder producir el crecimiento y desarrollo deseado.
Cuando un niño mastica de forma unilateral (un solo lado), su boca crece de un solo lado, cruzando su mordida, situación vista con frecuencia en los consultorios de especialidad Odontopediátrica.


La masticación debe ser coordinada con otras funciones como son la deglución (tragar) y la respiración.
Es una función que se debe aprender desde edades tempranas, razón por la que se deben respetar las diferentes etapas de alimentación del bebé. Para dar una breve explicación al respecto sugiero lo siguiente, la primera alimentación de un bebé sea exclusiva del pecho de la madre, por lo menos los primeros 6 meses de vida, a esta edad por lo general erupcionan los primeros dientes, momento que se deberá alternar con alimentación blanda y semisólida (cereales) o sea dar inicio a la aglactación, se pueden ir implementando diferentes alimentos como frutas, verduras cocidas, galletas, etc, alternandolos con leche del pecho o de formula, alrededor de los 9 o 10 meses se puede continuar con alimentos sólidos trozos de fruta, pollo, huevo, etc. Y continuar con leche, de tal manera que al año de edad el pequeño este ya masticando. Se debe retirar el biberón a partir del año de edad o a más tardar al año y medio de vida. De igual manera es importante cuidar la aparición de hábitos bucales nocivos que dificulten la masticación e impidan el crecimiento armónico de las estructuras orofaciocraneales.


La masticación de un niño es limitada en función hasta los 3 años de edad,    
Las maloclusiones están estrechamente relacionadas al proceso de alimentación de los niños, de manera que con una orientación adecuada podremos cuidar la manera de alimentar, intentar iniciar con leche materna, tratando de evitar el uso del biberón y del chupón, y familiarizando al bebé con los diferentes alimentos, jugando con los sabores, los colores las texturas y los aromas, implementar alimentos más duros y fibrosos que ayudarán a estimular precozmente el ejercicio de la función masticatoria y deglución.


Lamentablemente nos vemos invadidos y saturados de información nociva respecto a alimentación, recibimos diariamente el ataque de las grandes campañas publicitarias y sus recursos de mercadotecnia a las que recurren las grandes compañías de alimento chatarra. Todo esto aunado a la falta de conocimiento que predomina en la mayoría de la población es fácil caer en el consumo de estos productos que no son más que un daño al organismo.
Debemos cuidar el crecimiento y desarrollo de nuestros niños, para evitar tratamientos costosos y difíciles de realizar en un futuro. La mejor alimentación es la natural y la mejor medicina es la preventiva, de modo que no olvides que la Salud inicia con una Bella Sonrisa.


Dr. Miguel Ángel Osuna Gavica               

Máster en Estomatología Pediátrica.